El neonato se deshidrató e ingresó a neonatología

Lamentablemente, luego de tres días de haber nacido tuvo que ingresar a neonatología a una termocuna. El problema es que la producción de leche materna no fue abundante y el bebé se mostraba un poco amarillo, tuvo una leve fiebre y mostró síntomas de deshidratación.

Fueron días muy duros. Verlo dentro de la termocuna, con cables y sin poder cargarlo cuando uno quiere, es algo que no le deseo a ningún papá. Lo bueno es que el personal de neonatología fue muy atento y nos explicó que en los primeros días es más común de lo que uno piensa, sobre todo cuando la leche de mamá todavía no termina de bajar.

Algo que aprendí es que en los primeros días es normal que el bebé baje un poco de peso, pero no demasiado; por eso en los controles lo pesan tanto. También que la piel amarilla (ictericia) es frecuente en los recién nacidos, pero hay que vigilarla, porque si aumenta necesita tratamiento.

Como recomendación para que no te suceda esto, hay que estar muy pendiente de su estado de ánimo, observar su coloración, chequear que la piel no se encuentre reseca, y avisar oportunamente al médico. Otras señales que nos dijeron que había que vigilar:

  • Que moje pocos pañales o que la orina sea muy oscura.
  • Que tenga la boca y los labios secos.
  • Que la mollera (fontanela) se vea hundida.
  • Que esté muy dormido, sin fuerza para succionar, o que no despierte para comer.
  • Que el color amarillo se extienda o se vea cada vez más intenso.

También es importante ofrecerle el seno con frecuencia, porque mientras más succiona el bebé más leche se produce. Si sientes que la leche no alcanza, no esperes: habla con el pediatra o pide ayuda en el mismo hospital para revisar el agarre y, si hace falta, complementar.

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