Quiere sentarse

Mi pequeño empezó a mostrar su deseo de sentarse a los tres meses y medio de edad levantando su cabeza lo más que podía, por lo que empecé a ayudarle haciendo que se agarre de mi dedo índice y presionando sus deditos con mi dedo pulgar (para evitar que se suelte) le ayudaba a incorporarse. Luego de una semana él ya tenía la fuerza suficiente para asirse de mi índice y no soltarse hasta quedar sentado.

Algo que también noté es que al principio se incorporaba con la espalda curvada; sin embargo, con el pasar de los días su espalda se mostró erguida. También he notado que le llama mucho la atención estar sentado porque tiene una perspectiva diferente y porque su rango de visión se amplía muchísimo en esta posición.

Sin embargo no fue sino hasta que cumplió los cuatro meses y medio que al acostarlo apoyando su cabeza sobre una almohada logró levantar su cabeza y parte de su espalda, por eso cuando le doy el biberón en esa posición al terminar debo levantarlo enseguida, puesto que si no lo hago empieza a quererse sentar y ese esfuerzo le provoca vómito.

Después aprendí que la mayoría de los bebés se sientan solos, sin apoyo, entre los seis y los ocho meses, y que antes de eso lo que más les ayuda es pasar ratos boca abajo (despiertos y vigilados). Así fortalecen el cuello, la espalda y los brazos, que son los que luego les permiten sentarse con firmeza.

Por eso, si lo quieres ayudar, mejor juega con él en el suelo y deja que haga el esfuerzo a su ritmo, sin dejarlo mucho tiempo sentado con cojines si todavía no se sostiene. Y nunca lo dejes sentado solo sobre una cama o un mueble alto: en un segundo se puede ir de lado.

Finalmente, recomiendo NO comparar a sus bebés con otros, cada uno tiene su propio ritmo de crecimiento y aprendizaje.

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